900 847 500
LLÁMENOS GRATIS
(L-V de 9:00 a 21:00, S-D y festivos de 9:00 a 18:00)

Cambios del cuerpo de la madre durante el embarazo

Durante los nueve meses de embarazo el cuerpo de la mujer acusa numerosas transformaciones, algunas muy visibles como el útero y los pechos, otras menos.

Estas transformaciones anatómicas, químicas y fisiológicas sirven para proporcionar al futuro hijo los elementos indispensables para su desarrollo y prepararse para el parto.

Así, uno de los cambios más obvios que afectarán a la mujer durante el embarazo lo sufrirá tu útero. El útero empieza a crecer desde el principio del embarazo, aunque se notará hasta a partir del cuarto o quinto mes del embarazo, cuando el vientre comience a hincharse considerablemente.Pasará de 6,5 cm de tamaño a 32-33 cm, de 50 o 60 g de peso a más de 1 kg;  y de 2 o 3 mililitros de capacidad a 4 o 5 litros.

Esta  evolución proseguirá a lo largo de los meses. La figura  también cambiará y puede que el tronco se arquee, tirando hacia atrás los hombros para compensar el peso del abdomen.

Otro de los cambios visibles son los pechos. Desde el inicio del embarazo, los pechos empezarán poco a poco a crecer, a hincharse lo que supondrá un crecimiento en peso.

Este desarrollo se acompañará de picores, ligeros pinchazos, el pezón sobresaldrá visiblemente, las venas de los pechos se harán más visibles, las aureolas se oscurecerán y en ellas aparecerán pequeños bultitos, conocidos como los tubérculos de Montgomery.

Por otro lado la mujer también sufrirá cambios que no se ven pues mientras estos órganos aumentan de tamaño, el resto tienen que comprimirse y adaptarse para dejar espacio suficiente al feto, al líquido amniótico y a la placenta. Hablamos de cambios en el sistema circulatorio, en el sistema digestivo, en el sistema respiratorio y cambios hormonales.

1. Sistema respiratorio:

A lo largo del embarazo se notará un cambio ligero el tono de la voz o ciertas dificultades para respirar por la nariz, motivado por una congestión pasajera de la mucosa de la laringe, la tráquea y los bronquios.

Además disminuyen el tono y la actividad de los músculos abdominales ya que el útero ha ido empujando poco a poco hacia arriba el músculo esencial de la respiración, el diafragma,  lo que reduce sus movimientos, pasando a una respiración alta o torácica.

2. Sistema circulatorio:

La sangre: Durante la gestación, todos los vasos sanguíneos se dilatan y el volumen de sangre materna aumenta en un litro y medio aproximadamente: pasa de 4 a 5 o 6 litros para, gracias a la placenta, suministrar las sustancias necesarias para el desarrollo del feto y eliminar los desechos. Los glóbulos rojos quedan así disueltos en una mayor cantidad de plasma -parte liquida de la sangre.

El pulso: el aumento de la cantidad de sangre implicará un aumento en la frecuencia cardíaca de unos 10 ó 15 latidos/minuto, que suele oscilar entre 60 y 90 latidos/minuto y del gasto cardiaco (aumenta en un 30 0 un 50%) para poder bombear mayor cantidad de sangre y los esfuerzos adicionales que supone el embarazo.

Las venas: El crecimiento del útero dificulta a veces el retorno de la sangre desde los miembros inferiores hacia el corazón; las piernas tienen tendencia a hincharse y existe riesgo de aparición de varices.

La tensión arterial: disminuirá porque los vasos sanguíneos están dilatados. Al acercarse el final del embarazo, la tensión vuelve a sus valores anteriores (de antes del embarazo), pero no debe sobrepasar el valor 14/9.

3. Sistema digestivo:

Boca

La secreción de saliva aumenta repentinamente al principio del embarazo. Las encías se vuelven más sensibles y sangran durante el cepillado, pudiendo generar caries con mayor facilidad.

Esófago – estómago

Alrededor del cuarto mes de embarazo puede aparecer una sensación de ardor que surge del estómago y sube por el esófago hasta la garganta. Se trata de la pirosis, motivada por la progesterona.

El estómago se vuelve más perezoso, menos tónico, y esto provoca las náuseas que suelen tener algunas mujeres embarazadas durante los primeros tres meses. Los alimentos están más tiempo en el estómago, que se vacía con mayor lentitud; de ahí esa sensación inmediata de estar llena cuando se come.

Esta ralentización del tránsito digestivo genera una tendencia al estreñimiento. Este inconveniente puede, no obstante, tener un aspecto positivo: la lentitud de la digestión favorece la absorción por parte del organismo de los elementos nutritivos de los alimentos.

4. Cambio hormonal:

Las hormonas: cuidan de que el embarazo se desarrolle adecuadamente y son las que desencadenan todos estos procesos internos, principalmente la progesterona y los estrógenos.

El equilibrio entre estas hormonas permite la implantación del huevo en el útero; también son estas hormonas las que garantizan la supervivencia del feto gracias a su acción sobre los músculos lisos, como el útero, que impide las contracciones uterinas durante el embarazo.

A lo largo de la gestación, entrarán en juego otras hormonas, como la prolactina, que activa la modificación de los pechos con vistas a la lactancia, y la oxitocina, bajo cuya influencia se desencadenara el parto.
 

Aunque todo eso parezca inevitable, existen fórmulas para hacer frente a todo. Lo único que se puede hacer es mantener una dieta equilibrada (y orientada por su médico), para asegurarse una buena salud a su bebé y hacer ejercicios físicos bajo recomendación médica.

Comparte

Notícias relacionadas

No hay comentarios.

Deja un comentario

Comentario


btt