900 847 500
LLÁMENOS GRATIS
(L-V de 9:00 a 21:00, S-D y festivos de 9:00 a 18:00)

Sangre de cordón umbilical para curar a niños con sordera adquirida.

Un estudio de Revoltella y colaboradores en 2008, puso de manifiesto que la infusión intravenosa de células madre de sangre de cordón umbilical en un modelo animal de sordera inducida en ratones, concluía con el injerto de estas células en el oído interno y con su reparación fisiológica. A partir de ese momento se abría la esperanza de que la sangre de cordón umbilical pudiese ser considerada con una estrategia potencial para la rehabilitación del oído en casos de niños con sordera adquirida.

Por este motivo, en 2012 se ha establecido el primer ensayo clínico aprobado por la FDA, basado en este descubrimiento (NCT01343394), con el fin de evaluar la seguridad de la infusión de estas células en humanos y extrapolar los prometedores resultados terapéuticos obtenidos en animales.

El ensayo se lleva a cabo en el Children’s Memorial Hermann Hospital de Houston e implica la infusión autóloga de sangre de cordón umbilical en niños cuyos padres decidieron criopreservarla en un banco privado de sangre de cordón. Se han incluido 10 niños de entre 6 y 18 meses con una sordera adquirida tras el nacimiento, en la cual se ha producido un daño en el oído interno o en el nervio que conecta el oído interno con el cerebro.

Un niño con este tipo de sordera presenta grandes dificultades auditivas, desde oír parcialmente hasta no percibir ningún sonido. La pérdida auditiva a estas edades supone un grave problema en el desarrollo del niño, ya que en los primeros 18 meses de vida, es cuando se produce una ventana de aprendizaje del lenguaje, el habla y el desarrollo social.

Todavía no se han reportado los resultados de este trabajo, por lo que los datos preliminares que puedan ir apareciendo hay que tomarlos con el rigor científico necesario para no generar falsas esperanzas. A pesar de todo, ya se ha hecho público al menos uno de los casos incluidos en el ensayo, en el que se ha observado una mejoría notable tras la infusión de estas células madre. Concretamente Madeleine Connor sufrió un daño auditivo producido por una infección vírica que adquirió durante el embarazo. A los seis meses de la infusión de sus propias células madre de sangre de cordón, Madeleine empezó a mostrar una dramática mejoría, tal y como describe su padre.

Actualmente todavía no se conoce con exactitud el mecanismo por el cual estas células madre son capaces de revertir el daño fisiológico del oído tras ser infundidas, sin embargo se postulan dos teorías que podrían ser coexistentes. Por un lado un mecanismo regenerativo en el que las células madre se diferencian en las mismas células dañadas y reponen su fallo funcional. Y por otro lado podría existir un mecanismo inmunomodulador, capaz de controlar la respuesta inmunológica producida en el lugar del daño fisiológico, de tal forma que se permita la actuación de los mecanismos de reparación intrínsecos existentes en el lugar del daño.

De este modo, se sigue incrementando el abanico de posibilidades terapéuticas en la medicina regenerativa que la sangre de cordón umbilical almacenada en los bancos privados, ofrece a las familias que han optado por este tipo de conservación para esta muestra biológica de sus hijos.

Comparte

Notícias relacionadas

No hay comentarios.

Deja un comentario

Comentario


btt