Testimonios

Todos sabemos que traer una vida a este mundo, conlleva una responsabilidad y un esfuerzo. Respecto a la responsabilidad, cada uno tiene la que tiene. Nada que decir. Pero respecto al esfuerzo que volcamos en el nacimiento y  cuidado de cada uno de nuestros hijos, si lo ponemos en una balanza imaginaria, hacen que su peso sea inamovible. Esto es así en todos y cada uno de los casos y los que somos padres lo sabemos.

Conservar el cordón, únicamente es añadir un esfuerzo adicional a esta balanza y si lo comparamos con el total depositado en ella, es un esfuerzo ínfimo. Sin embargo, es esta decisión de las pocas que puedes tomar y que pueden salvar vidas. No solo la de tu propio hijo.   ¿Qué precio puede tener una vida? ¿Qué esfuerzo estas dispuesto a poner de tu parte para salvar una vida?. El que me pidan.

Desde luego, y en el mejor de los casos, mi pequeño esfuerzo hace que instituciones como IVIDA  desarrollen los conocimientos y perfeccionen las técnicas, para que al final consigan salvar vidas. No tenemos nada que perder conservando el cordón. En mi caso, IVIDA me ha proporcionado la tranquilidad al saber que la vida es hoy, más que ayer, menos frágil.
 
 Muchas gracias al equipo de IVIDA.
Actions:
| Más