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dar el pecho con el pezón invertido

Dar el pecho con pezón invertido, ¿es posible?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la leche materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé y su mantenimiento hasta los dos años, ya que son numerosos los beneficios para el desarrollo físico y psíquico del niño (reduce la probabilidad de padecer enfermedades respiratorias, previene la aparición de alergias, favorece el desarrollo de la mandíbula, el habla y los dientes, disminuye el riesgo de sufrir obesidad…), pero también para la salud de la madre (ayuda a una recuperación más rápida del parto, reduce el riesgo de sufrir cáncer de seno u ovario, crea un vínculo afectivo con el bebé…).

Sin embargo, muchas mujeres embarazadas dudan si podrán dar el pecho a su pequeño porque sus pezones presentan ciertas “particularidades”, como aquellas que tienen el pezón invertido, que no es lo mismo que pezón retraído (el primero está completamente metido hacia dentro y el segundo solo de manera parcial, además de afectar también a la areola).

¿Qué significa tener un pezón invertido?

El pezón invertido es algo más común de lo que muchas mujeres se imaginan, pero en ocasiones por vergüenza o por desconocimiento de esta realidad se esconde o se oculta. En la mayoría de los casos tiene su origen en el nacimiento y no tendría que generar mayor preocupación a la mujer. Eso sí, se recomienda consultarlo con el ginecólogo en las revisiones anuales para que tenga conocimiento de ello y examine que todo está correcto.

Puede ocurrir que el pezón invertido aparezca en la adolescencia y entonces sí que habría que estudiar si se trata de algo benigno (infección tipo mastitis o resultado de una intervención quirúrgica) o maligno (síntoma de un cáncer de mama).

Trucos para dar el pecho con pezón invertido

Si tú tienes pezón invertido en un pecho y dudas si podrás amamantar a tu bebé, tranquila, porque te confirmamos que sí se puede dar el pecho y que todo es cuestión de paciencia y de prestar atención a estos pequeños trucos.

 

Puede que al principio a tu pequeño le cueste engancharse un poco al pecho, pero que eso no te quite las ganas de amamantar a su bebé. Los principios y, sobre todo en el tema de la lactancia, siempre son difíciles, así que saca toda esa paciencia que llevas dentro, busca tu motivación… ¡que comenzamos!

 

  1. Para evitar un rechazo del bebé al pezón invertido, empieza siempre por este pecho. Si tiene hambre, que seguro que lo tiene, se lanzará sin problema.

 

  1. Busca una postura en la que los dos estéis relajados y en la que le facilites al pequeño que se enganche fácilmente, por ejemplo, si estás tú tumbada.

 

  1. Antes de dar el pecho, estimula tus pezones. Date un pequeño masaje por la areola con un poco de agua caliente o, incluso, puedes utilizar, si tienes a mano, un sacaleche que te saque el pezón (una vez que acaba la succión vuelve a su lugar original).

 

  1. Otro truco: sácate un poco de leche del otro pecho y extiéndelo por el pezón invertido. Al olor de la “comida”, el niño se enganchará a la primera.

 

  1. Si aún así, notas que cuesta mucho, puedes utilizar en una primera fase una pezonera (de venta en farmacias). Eso sí, intenta después de unos días retirarla poco a poco para que el niño no se acostumbre a ella.

 

Y, sobre todo, recuerda que el porcentaje de madres con pezón invertido que tienen que abandonar la lactancia porque el bebé no se engancha bien es muy bajo. Y si te agobias, busca ayuda en tu matrona o en algún grupo de lactancia. Ellas conocen muy bien esta realidad y te podrán asesorar para que no desistas en tu intento.

 

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